El objetivo del foro fue intercambiar ideas para enriquecer el debate y el trabajo hacia una cobertura socialmente responsable en los medios. La falta de información sobre el tema en reporteros, editores y directores, así como la posibilidad de humanizar las historias (más rostros, menos cifras estadísticas), fueron otros aspectos que llegaron a la “mesa de discusión”. A partir de los aportes de las y los participantes, la periodista Silvia Posada, quien trabajó durante varios años con la Organización Panamericana de la Salud en Guatemala, elaboró las conclusiones donde se puede observar lo que ha sido el cubrimiento del tema de la prueba, los retos que se enfrentan y las distintas propuestas que surgieron en desarrollo de este foro en el que participaron periodistas de distintos países de América Latina. |
Los medios y su rol educador
Los medios deben asumir su rol educador en el tema de la prueba del VIH. La noticia fragmentada, "roja", sensacionalista, despersonalizada y centrada en el dato estadístico, debe dar paso a una información más responsable, más humana, con rostro, que contribuya a que las poblaciones puedan tomar decisiones mejor informadas. Además, la prueba del VIH es un tema fértil para el ejercicio del periodismo cívico, social y comunitario. |
El tema no vende Varios participantes hicieron referencia a la dificultad que encuentran para que el tema sea cubierto por los medios, con cierta continuidad y nuevos enfoques que contribuyan a desmitificarlo, y desde los cuales se generen experiencias pedagógicas y mediadoras. Además, es necesario que los medios se sumen como compañeros de campañas y otras estrategias de promoción y prevención.
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El abordaje inicial que las instituciones, servicios de salud, organizaciones, expertos y medios hicieron, y en algunos casos continúan haciendo, sobre el VIH y de la epidemia como tal, propició la mitificación de los mismos. Como resultado, el miedo, el estigma y la discriminación traen consecuencias para la prevención y control de la epidemia, así como para la promoción de estilos de vida saludables. En este sentido una de las participantes del foro dijo: "...se utilizó la epidemia para estigmatizar aún más a ciertos grupos considerados "patológicos", "marginales", etc. y eso se perpetuó incluso en los discursos de las campañas oficiales de los programas nacionales de sida, las personas, que como receptores, quizás sin argumentos ni conocimientos, creíamos lo que se decía, y... si no estábamos en alguno de esos grupos, nos sentíamos "a salvo" aun cuando en nuestra privacidad e intimidad nuestras prácticas sexuales y de consumo fueran exactamente las mismas que las de esos grupos... La historia de la epidemia ha demostrado que cada vez que excluimos a un grupo de la posibilidad de riesgo, ese es el próximo grupo que aparece como con mayor vulnerabilidad..." |
Los medios y los mitos sobre el VIH - "Uno de los fuertes mitos reforzados por los medios ha sido el de que la fidelidad es una protección, ¿fidelidad a qué?, ¿a quién?" - Otro mito es que uno cree que "no puede ser víctima del VIH" - "Los medios no han dedicado el mismo esfuerzo y energía a desmentir los mitos que antes se esforzaron en reforzar y potenciar, ni siquiera en nombre de su obligación ética de garantizar el Derecho de Réplica...Claro que hay excepciones, de lo contrario no existirían estos foros, por ejemplo... -Para contribuir a desmitificar la epidemia, es necesario comenzar a abordarla de manera integral. "Cuando se realizan campañas de prevención, las mismas deberían conjugar la prevención primaria y la secundaria, es decir, la prevención de la transmisión y adquisición del VIH y también la prevención de las reinfecciones y cómo retardar el desarrollo de la etapa sida". -Otra herramienta para ayudar a desmitificar el tema de la prueba del VIH es identificar a las personas entrevistadas o que nos dan su testimonio (identificarlas, previo consentimiento, con su nombre real y con su imagen, ya sea en fotografía o video, sin usar ningún efecto que lo distorsione). Identificar de la misma manera a quienes se practican la prueba y a las personas que hacen parte de su entorno... El objetivo es facilitar la identificación de todos los grupos poblaciones con dicha práctica, y derrumbar la idea de que hacerse la prueba del VIH es una acción recomendable solo para algunos grupos considerados más vulnerables. |
Varios participantes coincidieron en que uno de los pasos más importantes es que quienes trabajan en el tema (recursos humanos de salud, personal de las instituciones y organizaciones involucradas, comunicadores / periodistas y su equipo dentro de los medios) reconozcan en su "propio rostro el de una persona vulnerable a adquirir el VIH y capaz de evitarlo al mismo tiempo, con el mismo grado de posibilidad que el de cualquiera de sus receptores/as". Igualmente algunos coinciden en afirmar en que "hablar de VIH y/o SIDA, y en particular de la promoción de la prueba, pasa por encarar en el discurso (...) la necesidad de hablar de las prácticas de riesgo propias y las de la o las parejas con las que se mantienen relaciones sexuales. Es decir, implica entrar en el terreno de la intimidad personal, como también de las prácticas sexuales y morales públicas (...) para lo cual se tiene que encontrar un lenguaje valiente que llame a las cosas por su nombre". El 29 de noviembre el periódico El Tiempo de Bogotá, publicó un artículo titulado "Prueba del SIDA: si hay derecho", en él Jenny, Carolina y José Alberto narran su experiencia con los servicios y el personal de salud, y dos de ellos continúan hasta momentos antes de que la prueba les sea practicada. Uno de los periodistas participantes en el foro señaló que "la mejor contribución de los medios pueden hacer para frenar la epidemia es ´humanizar´ la epidemia. Estamos hartos de las estadísticas (que siguen importantes), amenazas y previsiones catastróficas". Al respecto, Silvia Posada, moderadora del foro, hizo la siguiente reflexión: “Si bien el enfoque parecía concordar con la anterior afirmación, ¿por qué los periodistas, unos pocos párrafos más adelante, abandonan la historia personal?, ¿por qué no profundizan en sus temores, en sus dudas?, ¿por qué se limitan a dejar claro lo que sucede en el terreno del otro, pero dejan de lado sus entornos?, ¿qué dificultades encontraron para hacerlo, pertenecían al medio o fueron personales? Sabemos el impacto de noticias centradas en las estadísticas, pero ¿cuál hubiera sido el impacto de un reportaje centrado en la vivencia personal de estas tres personas?.” “El diccionario dice que humanizar es hacer familiar y afable algo… Yo creo que humanizar la epidemia nos implica un ejercicio que va mas allá de la información que priorizo y el lente bajo el cual decido verla. Tiene que ver con mi capacidad para asumir y comprender mi propia experiencia (somos primero seres humanos antes que comunicadores y periodistas) y luego con mi capacidad para comprender las experiencias de los otros... Humanizar para mí significa dignificar la experiencia humana. ¿Qué piensan ustedes?”, precisó en sus conclusiones Silvia Posada. |
También se planteó la necesidad de revisar y corregir los mitos sobre el VIH / SIDA y sobre las personas que viven con VIH. Además se propuso el diseño de estrategias que estrechen los vínculos entre los medios, las organizaciones y personas que trabajan en la temática. Dichas estrategias deben contemplar la aplicación práctica del principio MIPA (Mayor Involucramiento de las Personas Afectadas). |
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